PORQUE ELEGI Y PORQUE CONTINUO ESTUDIANDO IYENGAR YOGA?

PORQUE ELEGI Y PORQUE CONTINUO ESTUDIANDO IYENGAR YOGA?

A diferencia de varios de mis colegas, yo tuve un camino atribulado para llegar al yoga Iyengar. Mi madre empezó a hacer yoga para mejorar su problema de espalda. Ahora, desearía poder decir que mi madre y yo practicábamos y que ella me llevo a su clases, pero en realidad, cuando era adolescente, básicamente evitaba todo lo que estuviera asociado a mi madre.

Varios años después, después de la escuela, me encontré con mucho dolor debido a mi trabajo de mensajería en bicicleta y como interprete de lenguaje de señas. En ese tiempo, incluso en San Francisco, el yoga no era muy popular. Había algunos centros de espiritualidad que ofrecían clases, pero no resonaba con eso. Yo era atlética y la parte religiosa no era de mi interés. Así que termine haciendo Bikram. Ahora, antes de que levantes las cejas, en ese tiempo el Bikram era nuevo y el estudio al que yo iba era pequeño y muchos de los maestros habían estado practicando otros métodos de yoga. Amaba el hecho de que no tenia que pensar y que al final terminaba exhausta. Iba todo el tiempo.

Una vez que me mude a NY, los maestros eran mas como entrenadores de futbol y yo no pude acostumbrarme al calor.

En mi gimnasio enseñaban Vinyasa, justo junto al mundialmente famoso Jivamukti. Mis maestros eran amables y de vez en cuando leían algo espiritual lo cual me molestaba pero lo aguantaba. Cuando sacaban las velas, yo me salía del salón. También me lastime mi rodilla así que me encontré un día en clases de yoga Iyengar y aunque me habían dicho que empezara en el nivel 1, yo me fui directo al nivel 4.

Pensé que lo había hecho muy bien y cuando la maestra apenas me miro cuando me fui, me ericé. Aun así regrese y recibí claras instrucciones sobre como cuidar de mi rodilla. Pero veras, no entendí la experiencia de la maestra y mi ego me impidió regresar. Terminé en un centro budista y encontré esta maestra que era a la vez encantadora, interesante y con una historia increíble. Ella trabajaba muchísimo con alineamiento y la energía y termine entrando en su entrenamiento para maestros y nos volvimos muy cercanas. Tan cercanas que empece a notar ciertas cosas extra;as, como la bebida.

Eventualmente, tres de sus alumnos, incluida yo, la confrontamos e ingenuamente pensamos que todo iría bien. Nunca confrontes a un alcohólico sin un profesional presente, aun y cuando ella sea una maestra de yoga y meditación. Al final ella nos estaba atacando físicamente y amenazaba con suicidarse. Salí corriendo de ahí pero ella no tuvo vergüenza de lo ocurrido y me dijo que tenia que continuar estudiando con ella si quería seguir enseñando. Aun asi me fui. Pero tenia el corazón roto y me sentía muy muy escéptica.

Ahora buscaba algo que estuviera “probado”, no inventado, una practica con un linaje y años de investigación y estudio, un sistema riguroso en el cual pudiera encontrar respuestas.

Iyengar yoga. No sabia mucho al respecto pero si sabia que era ahí donde quería estar. Mary Dunn dijo que estaba muy atrasada en mi practica y que tenia que apurarme para alcanzar a los demás. Había ya estado con un maestro Iyengar en la India pero los nombres de las posturas me eludían. En el Instituto Iyengar, saber el nombre de las posturas es solo el principio. No le abrí mi corazón a Mary inmediatamente debido a mi experiencia anterior. Para cuando me di cuenta que Mary era mi maestra, ella había dejado este mundo. Una vez mas me quedaba con el corazón roto y sin un capitán para mi barco en este viaje.

El entrenamiento fue brutal y puso a prueba cada parte de mi alma. Pero me quede. Y aprendí. Y observe, asistí y aprecie la inteligencia y el rigor del sistema incluso cuando no sabia bien lo que estaba aprendiendo.

En los años posteriores he podido ver la brillantez de este método. No es al azar ni basado en un capricho personal. Fue primero un salto de fe pero ahora puedo descansar confortablemente en las piernas de este método.

He ido a la India muchas veces. Amo la India. El Instituto Iyengar en India no es típicamente indio. Es un mundo propio. Es un lugar extraño en donde o encuentras a tus mejores amigos o te das cuenta que aquellos que considerabas tus amigos no están interesados en ayudarte a navegar este extraño mundo.

Mi primer año ahí, pregunte si estaba bien hacer preguntas durante la practica. La respuesta que recibí fue: si tu quieres. Lo que significaba que podía hacerlo pero podría sufrir las consecuencias y nadie estaría ahí para ayudarme. Que era ese mundo? Y aun así, como he dicho, es aquí donde hice mis amigos mas cercanos.

Cuando BKS Iyengar entro al salón, todos lo rodearon. Al principio yo también lo hice, pero después de un tiempo me quedo claro que no podía entenderlo realmente y que el solo estaba enseñando para aquellos que estaban ahí frente a el. Todos se peleaban por un lugar y para ser vistos.

El Instituto en ese tiempo no era el mismo de los años 70’s cuando nuestros maestros senior eran 1 de 8 bajo la tutela de BKS Iyengar. Ahora yo era 1 de 200. Y aun así me sentía tan bendecida de haber experimentado su enseñanza. Lo “conocí” en la convención de Colorado a la que entre por un pelito. Pienso que fue intervención divina. Los Iyengar enseñan a 200 personas al mismo tiempo pero sientes que te están hablando a ti.

Tambien tuve varias experiencias desafortunadas con Iyengar. Me dijeron que podía hacerle una pregunta. La forma en la que pregunte, lo hizo enojar y les hizo saber a todos que me iba a corregir. Por poco me voy. Porque me he quedado? A veces me pregunto. Pero me quedo porque hay algo que ninguna otra cosa puede llenar. Y al pasar el tiempo, he visto un poco de lo que el vio en mi y que quiso romper y sacarlo de mi. Y al pasar los años , he visto a los Iyengar ser humanos y en ocasiones amorosos y también totalmente lo opuesto.

Mi ultimo momento con el, fue quedar “atrapada” en las escaleras cuando el venia subiendo. Estaba muy asustada pero el paso junto a mi, me volteo a ver directo a los ojos con dulzura como diciendo, se que estas sufriendo pero te puedo ver. No se con certeza como era mi relación en esos breves momentos de muchos colores pero espero que esto se aclare con el paso del tiempo.

Muchos maestros fingen perfeccion y fallan. El mismo Osho estaba a solo unos kilómetros del Instituto Iyengar. Me gusta como los Iyengar previenen a sus alumnos de subirlos a un pedestal y eso es muy difícil. Todos queremos un padre perfecto y todos queremos ser el favorito.

Es por esto que me quede. Es completo y no es una farsa.

Puede ser que entres por una razón, y luego te alimenta un hambre que no sabias que tenias. Tal vez solo quieras enfocarte en el cuerpo y entonces te descubres fascinada con la filosofía y pensando en ella en tu vida diaria. O como yo, es lo que me ha dado la habilidad de considerar que hay una fuente mas grande que yo misma y que es buena y no tiene genero en lugar de que sea algo masculino y castigador.

Me da valor. La habilidad de tomar todo lo bueno y lo malo porque se que puedo aprender de todo ello. Me reta. Nunca te quedas sin hacer algo, sino que encuentras la forma de trabajar hacia ello. No te rindes sino que encuentras la forma de seguir adelante.

Un Guru te ilumina las partes que están oscuras, lo que significa que te ayuda a moverte de un estado de desconocimiento o ignorancia a un estado de conocimiento. El yoga Iyengar hace eso, no me deja quedarme quieta y estancarme sino que continua despertándome. Creo que mi camino en particular me ha permitido conectarme con mi propio ser.

Solo puedes aprender algo si eres constante. Y si te alejas de las cosas que no te gustan te vas a perder de mucho.

Las políticas del yoga Iyengar pueden no ser perfectas porque todos somos humanos pero la practica de yoga Iyengar es tan completa como puede ser. El problema es que no siempre estamos listos para tanta abundancia. Tu estas listo para experimentarla?

23 views

©2017 by Centro de Yoga. Proudly created with Wix.com